Elegir entre un colchón duro o blando es una de las dudas más habituales al comprar colchón. Durante años se ha repetido que “cuanto más duro, mejor para la espalda”, pero esta afirmación no siempre es correcta y puede llevar a errores que afectan al descanso.
En este artículo desmontamos mitos y explicamos qué debes tener en cuenta para elegir la firmeza adecuada según tu cuerpo, tu peso y tu forma de dormir.
El mito del colchón duro “bueno para la espalda”
Un colchón excesivamente duro no se adapta a la curvatura natural del cuerpo. Esto puede provocar:
-
Puntos de presión en hombros y caderas
-
Mala alineación de la columna
-
Sensación de rigidez al despertar
En muchas personas, dormir en un colchón demasiado firme empeora molestias lumbares y cervicales.
¿Y el colchón blando?
Un colchón muy blando tampoco es la solución ideal. Cuando el cuerpo se hunde en exceso:
-
La columna pierde su alineación natural
-
Aparecen tensiones musculares
-
El descanso se vuelve menos reparador
Este problema es más habitual en colchones antiguos o de baja densidad.
La clave está en el equilibrio: firmeza y adaptabilidad
La mejor opción suele ser un colchón de firmeza media o media-alta, con buena capacidad de adaptación al cuerpo. Aquí destacan los colchones viscoelástica, que combinan soporte y confort.
Un buen colchón viscoelástico reparte el peso de forma uniforme y reduce los puntos de presión sin perder estabilidad.
El peso corporal importa (y mucho)
Personas de más de 100 kg
El peso influye directamente en la firmeza necesaria. Las personas de más de 100 kilos necesitan colchones:
-
Con núcleos reforzados
-
Alta densidad
-
Buena recuperación
En estos casos, un colchón blando puede deformarse antes de tiempo y perder soporte.
La postura al dormir también influye
-
De lado: firmeza media con alta adaptabilidad
-
Boca arriba: firmeza media-alta
-
Boca abajo: firmeza algo mayor para evitar hundimiento
No existe un colchón universal, sino uno adecuado para cada perfil.
Entonces… ¿colchón duro o blando?
La respuesta correcta es: ni muy duro ni muy blando. El colchón ideal es aquel que:
-
Mantiene la columna alineada
-
Se adapta al cuerpo
-
Soporta tu peso correctamente
Elegir bien es una inversión directa en salud y descanso.
Preguntas frecuentes
¿Es cierto que un colchón duro es mejor para la espalda?
No siempre. Un colchón demasiado duro puede generar puntos de presión y no adaptarse correctamente al cuerpo.
¿Un colchón blando puede causar dolor lumbar?
Sí, si es excesivamente blando y no mantiene una correcta alineación de la columna.
¿Qué firmeza es la más recomendable?
Generalmente una firmeza media o media-alta con buena adaptabilidad.
¿El peso influye en la elección del colchón?
Sí, especialmente en personas de más de 100 kg, que necesitan colchones más resistentes y con mayor densidad.

























































