A la hora de decorar la habitación de nuestros hijos, nos solemos decantar por habitaciones con camas nido o compactos que incorporan en la parte superior, una superficie de melanina. Incluso, en muchos casos también en la parte inferior del nido. La transpirabilidad de este tipo de superficies es nula. Si el colchón no tiene una transpirabilidad alta, con toda seguridad se convertirá en un depósito de humedad. De hecho nos podemos encontrar con colchones manchados de humedad con moho en colchones que no tienen una alta transpirabilidad.
Por eso, es recomendable que la base esté perforada totalmente o que se le hagan agujeros cada 15 cms aproximadamente para que el colchón transpire correctamente y su durabilidad sea mayor.
Los niños pasan de un estado de actividad muy intensa a una relajación total cuando se duermen. En este momento se produce una intensa sudoración y por eso debemos dar una gran importancia a que el colchón permita una correcta transpiración.
En éste tipo de camas además, tenemos la limitación de la altura, como máximo en la cama de abajo permite una altura de 15-18 cms, teniendo en cuenta que si queremos dejar “vestida” la cama porque se va a utilizar de continuo, debemos dejar más espacio para poder meter las sabanas o mantas con cierta holgura.
Y si bien en la cama de arriba no tenemos limitación en la altura de la cama, un colchón demasiado grueso no resultará estéticamente apropiado. Además éste tipo de camas suele ser muy alta y si además sumamos la altura de un colchón muy alto (25-28 cms), el niño/a tendrá dificultades para subir a la cama , y más cuando es todavía pequeño.
También dependerá del uso que le vayamos a dar al colchón, está claro que el de la cama alta debe contar con unas características en cuanto a calidad altas, ya que será el colchón donde descanse nuestro hijo/a durante años.
Si bien, en la cama de abajo, si su uso va a ser esporádico o se va a utilizar como cama supletoria para cuando se quede un amigo/a o un familiar unos días puntuales, podemos elegir un colchón más básico.
Dentro de la gama de colchones para niños y siempre dependiendo de edad, peso y el uso esporádico o diario del colchón, recomendamos:
Carizia
Delizia
Viscocare
Thermax
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el grosor máximo recomendado para el colchón inferior?
En la mayoría de las camas nido, el hueco para el colchón inferior suele admitir una altura máxima de entre 15 y 18 cm. Es fundamental medir este espacio antes de comprar, teniendo en cuenta que también debe quedar sitio para la ropa de cama (sábanas y colcha) para que la cama pueda cerrarse sin dificultad.
¿Es mejor un colchón de muelles o de espuma para estas camas?
Para el colchón principal (el de arriba), un modelo de muelles ensacados es ideal por su durabilidad. Sin embargo, para la cama inferior, se suelen recomendar colchones de espuma HR de alta densidad, ya que permiten ofrecer un buen soporte en grosores más reducidos (modelos «slim») sin sacrificar el confort del invitado.
¿Qué firmeza deben tener los colchones para niños en camas nido?
Se recomienda una firmeza media-alta. Al ser camas destinadas generalmente a niños o adolescentes en edad de crecimiento, la columna necesita un soporte firme que evite hundimientos. Un colchón demasiado blando en un somier de nido podría no ofrecer la estabilidad necesaria para un desarrollo postural correcto.